viernes, 27 de agosto de 2010

El cuento de María Sarmiento

Este relato en forma de cómic es una adaptación libre de un dicho popular de mi región, supongo que esta cantinela va más alla de las fronteras de mi tierra pero hasta donde alcanza es un misterio para mí, que me gustaría conocer, aunque el apellido de su protagonista me dice que seguramente no llegue a Cuenca, y mucho menos a Massachusetts. El texto original está escrito con una tipografía hecha con plumilla para diferenciarla de los textos añadidos.

Está publicado en el nº 8 del fanzine Pussytron, que editan unos comiqueros de mi región muy majos y en el que he tenido el gusto de colaborar en un par de números. Espero que os guste la historia tanto como siempre me ha gustado a mi, ya que en si misma tiene un punto de religioso escatológico surrealismo, muy adecuado para aquellos niños ignorantes de posguerra (por desgracia la conocí, aunque sólo 5 años) y muy curioso de leer en estos tiempos de pleiesteisions portables.

sábado, 14 de agosto de 2010

Expolio juvenil (capítulo 1)


Hace un par de días buceando en el facebook, un viejo coleguita de curro de Barcelona, Manel Serrano, que no veía desde hacía veinte años me encontró gracias a esta red social, estuvimos chateando largo y tendido y disfrutando de este reencuentro. Podría hablar de lo que significa la toma de contacto virtual pero no es de eso de lo que quiero hablar hoy, esto lo dejo para futuras entradas.

El caso es que me preguntó por mis andaduras y entre otras cosas me dijo que si todavía trabajaba haciendo chistes en el diario La Rioja, conocido periódico de la comunidad donde vivo y que me vio nacer. Logicamente le dije que no, tan solo estuve haciendo ilustraciones y humor gráfico durante cuatro años, desde septiembre de 1993 hasta agosto de 1997, un corto periodo de tiempo en toda una vida de dibujante y a pesar de ello la sensación es de que fue un epoca muy fructífera. Maquinar un dibujo diario, a veces más de uno, sobre un tema cualquiera y darle sentido no es algo sencillo, o por lo menos requiere de cierta habilidad camaleónica y creativa. Las noticias de actualidad, que aunque en este provinciano periódico se centraban en su mayor exponente cultural como es el vino, son muy cambiantes y diversas. Las innumerables caricaturas y retratos que hice, la suma de diferentes escenarios y situaciones fueron un estupendo campo de pruebas para mi habilidad como ilustrador. Se podían reunir en un solo cómic todos los dibujos y se vería claramente la gran evolución y como poco a poco el estilo se fue soltando hasta llegar al último dibujo publicado, que es el que encabeza esta entrada. Como se puede apreciar en la imagen, y lo aclaro para los no versados en la materia, está realizado en Photoshop, conocido programa de retoque fotográfico, pero que gracias a sus multiples herramientas permite dibujar como si en un papel se tratara.

Y cuento todo esto porque en el último mes de trabajo en el diario empecé a usar esta técnica que por aquel entonces estaba en pañales y sobre todo la manera de enviar los dibujos via e-mail con un arcaico moden de 33,6 bytes por segundo, una autentica tortuga para los tiempos que corren. Los 257 k que pesa la imagen tardaban varios minutos en ser transferidos a su destino. Y aparte de la comodidad que supone el hecho de enviar los dibujos desde cualquier parte del mundo que tuviera una conexión a internet, mandaba los dibujos en este formato (jpg) para proteger el posible original que hubiera detrás. No es este el caso, ya que el dibujo nace como objeto digital pero en algunos de ellos el original podría ser físico, una acuarela, lápiz o lo que fuera. Esta segunda imagen ilustra lo dicho. De hecho este segundo dibujo fue el último original a lápiz que hice para el periódico.

La cuestión es que durante mi periplo como artista he sufrido multitud de expólios y robos de mis trabajos, algunos muy inesperados, sin conocer al ladrón o hurtador o como queráis llamarlo pero todos ellos con el mismo fin, arrebatar al autor de su más preciado bien, su obra.

En concreto en el periódico La Rioja, desaparecieron varios originales, casi siempre los mejores, y el mayor culpable de esto fue su director, por aquel entonces un tal José María Esteban, que como director del diario recaía la responsabilidad de lo que ocurría en su empresa, pero que aprovechándose de su estatus sustrajo algunos de los originales que yo hacía para una sección llamada Agro. Él pretendía, y así me lo hizo saber, hacerse dueño de la propiedad intelectual de los dibujos, ya que me proporcionaba los temas sobre los que debía desarrollar mis dibujos, proporcionándome tristes e insulsos temas que yo, y gracias a mi tablas como dibujante debía ilustrar y hacer que fueran dignos de ser publicados.

Finalmente y aunque desaparecieron como digo muchos dibujos, en especial recuerdo uno que fue portada del suplemento de un especial sobre las fiestas mateas a toda página y del que sólo guardo una impresión del propio periódico, esto me hizo plantearme defender mejor mis trabajos. Por suerte no tuve que sufrirlo mucho más, en Agosto salió publicado el último chiste que acabó con mis aventuras como humorista gráfico. Este hizo mucha mella en la carca ideología del diario y de la comunidad (llamó al periódico hasta el obispo, jajaja), ya que como podéis ver ilustraba a nuestro, por aquel entonces papa Boitila, recitando una frase que había soltado en uno de sus viajes a Francia y hacia referencia a la situación económica de la juventud. Tras la publicación del dibujo (se les coló, paso la censura) y por estar el director de vacaciones estuve un par de semanas a la espera de su regreso sin poder solucionar mi situación. Decir que cobraba por dibujo publicado, y como comprenderéis esto afectaba a mi "Pobreza juvenil" ya que no pude dibujar nada más, de hecho ahí terminó mi trabajo. Cuando este elemento regresó de sus pagadas vacaciones me ofreció la posibilidad de continuar, pero debía hacer mi trabajo in situ en el periódico, para poder controlarme. Yo dije que de acuerdo, pero exigí una mayor remuneración económica, ya que no es lo mismo trabajar desde casa, con la libertad que ello conlleva, que hacerlo allí.

Al final yo no di mi brazo a torcer y aunque ellos volvieron a ofrecerme hacer alguna ilustración más, para una futura página web que entonces no tenía el periódico, lo dejé pasar y me desvinculé de ellos, dejé atrás buenos amigos que algunos continúan en la brecha periodística, pero en general el sabor de boca que me queda es agridulce, ellos, los jefes, nunca valoraron en demasía mi trabajo, sólo la gente de a pie que recuerda los chistes, como mi colega de Barna saben apreciar las cosas buenas que un empobrecido joven ilustrador podía hacer.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Otra cosita bonita

Esto me ha llamao la atención poderosamente y me parece una obra de arte de esas que llegan a todo el mundo y muy contemporánea, la verdad que los creativos de Samsung se lo han currao, lástima no haber estado allí para verlo, me lo envió mi tía Espe que es una gran fan mía.